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jueves

LAS GRANDES LUNAS

Además de los planetas principales, el Sistema Solar está compuesto por muchos más cuerpos celestes. Alrededor de la mayoría de los planetas giran satélites, de manera similar a la Luna en torno de la Tierra. En Astronomía, el término satélite se aplica en general a aquellos objetos en rotación alrededor de un astro, este último es de mayor dimensión que el primero; ambos cuerpos están vinculados entre sí por fuerzas de gravedad recíproca. Existe una diferenciación entre satélites naturales y artificiales. Los artificiales son los construidos por el hombre, y por lo tanto es factible, de alguna manera, de modificar su trayectoria. 

En las últimas décadas se han puesto en órbita una gran variedad de satélites artificiales alrededor de la Tierra y también de varios planetas. Un satélite natural, en cambio, es cualquier astro que se encuentra desplazándose alrededor de otro; no es factible modificar sus trayectorias artificialmente. En general, a los satélites de los planetas principales se les llama lunas, por asociación con el nombre del satélite natural de la Tierra. Los diferentes planetas poseen distinta cantidad de lunas. 

El número total en el Sistema Solar es alto y aún se considera incompleto, ya que se continúa encontrándose nuevas lunas. No se conocen lunas en Mercurio ni en Venus y tampoco ningún satélite que posea una luna. A pesar de estar acostumbrados a que la visión de nuestra Luna como un cuerpo esferoidal, debe pensarse que, en general, los satélites de los planetas principales pueden ser bien diferentes, presentar formas irregulares o ser sumamente achatados. Seguramente en los próximos años un número mayor de pequeños satélites serán descubiertos. 

 

lunes

CONTRA LA TIERRA: EL CO2


Los gases de efecto invernadero absorben la radiación infrarroja, emitida por la superficie de la Tierra, por la propia atmósfera debido a los mismos gases, y por las nubes. La radiación atmosférica se emite en todos los sentidos, incluso hacia la superficie terrestre. Los gases de efecto invernadero atrapan el calor dentro del sistema de la troposfera terrestre.

A esto se le denomina “efecto invernadero natural”. Un aumento en la concentración de gases de efecto invernadero produce un aumento de la opacidad infrarroja de la atmósfera, y por lo tanto, una radiación efectiva en el espacio desde una altitud mayor a una temperatura más baja. Esto causa un cambio del flujo neto de calor (diferencia entre la radiación solar entrante y la radiación infrarroja saliente) generando un desequilibrio que sólo puede ser compensado con un aumento de la temperatura del sistema superficie–troposfera. Es lo que denominamos “efecto invernadero aumentado”’

Fuentes principales de emisión de dióxido de carbono. Desde la revolución industrial, la combustión de productos orgánicos (entre ellos los derivados del petróleo) junto a la deforestación causada por la actividad humana han incrementado en gran medida el nivel de concentración de CO2 en la atmósfera. Los tres tipos de combustibles fósiles más utilizados son el carbón, el gas natural y el petróleo. Al producirse la combustión de loscombustibles fósiles, el carbón contenido es devuelto casi por completo como CO2. Los principales sectores que utilizan combustibles fósiles son:

El transporte
Sector energético
La producción industrial

Se estima que 2/3 de las emisiones de CO2 procedían de la quema de combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón) mientras un 1/3 procede del cambio en la utilización del suelo (como la deforestación). Del total emitido solo el 45% permanece en la atmósfera, el 30% es absorbido por los océanos y el restante 25% pasa a la biosfera terrestre.

Para tener una idea de los volúmenes de CO2 que cada medio de transporte produce se han establecido cifras estimativas para cada tipo de transporte.
Un 1 km en un automóvil convencional con combustible fósil emite 150 gramos de CO2.
Un 1Km en avión produce 180 gramos de CO2
Un 1 Km en autobús emite 30 gramos de CO2
Un 1km en ferrocarril 35 gramos de CO2

Si sumamos las personas que viajan en todo el mundo y lo multiplicamos por la cantidad de Km que realizan, nos dará como resultados millones de toneladas de CO2 emitidas a la atmosfera por parte de los medios de transportes.