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EL RELOJERO CIEGO

Si Charles Darwin levantara la cabeza se encontraría conque su teoría de la evolución se somete hoy a juicio en Kansas (EEUU), en una serie de audiencias del Comité de Educación sobre el futuro de la enseñanza del evolucionismo en el estado.
Las audiencias, que durarán tres días, han caldeado la atmósfera en la capital del estado, Topeka, donde partidarios y detractores de Darwin disputan un duelo abierto, en el que según los primeros está en juego la división entre ciencia y religión y, según los segundos, el pensamiento crítico.
Los críticos del científico británico -capitaneados por el movimiento "Diseño Inteligente"- quieren que los textos escolares cuestionen el darwinismo, sobre todo la idea de que el hombre, el mono y otros animales tienen antepasados comunes.
En cambio, los seguidores de Darwin, creen que la ciencia no tiene nada que ver con un debate tras el que, según dicen, se esconde la creciente influencia de la derecha religiosa de este país.
Harris defiende la idea de Darwin de que los mecanismos "se adaptan y responden al ambiente en el que viven", pero no el principio de que "el ser humano es un accidente".
"La idea de que las distintas formas de vida proceden de un antepasado común y son resultado de un proceso natural y no planificado no está respaldada por la ciencia", dijo Harris.
La teoría del Diseño Inteligente nació en el Discovery Institute de Seattle, un centro conservador que abrió sus puertas en 1990 y que cuenta entre sus fundadores a Bruce Chapman, director del departamento de censo de EEUU durante el gobierno del presidente Ronald Reagan (1981-1989).
Los científicos del Discovery Institute sostienen que el neodarwinismo no da respuesta a mecanismos tan complejos como la estructura de las células, que sólo puede ser obra de un "diseñador inteligente".
Dadas las "lagunas" que achacan al darwinismo, el Diseño Inteligente propone que los libros de texto hagan un "análisis crítico" de la evolución, que "debería presentarse como una teoría científica abierta al escrutinio y no como un dogma incuestionable".
Aunque todavía no está claro cómo se resolverá esta contienda, Darwin ha logrado sobrevivir ataques similares en el pasado.
Los creacionistas, grupo que respalda la visión bíblica de que Dios creó el mundo en seis días hace aproximadamente 6.000 años, han arremetido en varias ocasiones contra Darwin.
En 1987 el Tribunal Supremo de EEUU prohibió que el creacionismo se enseñase en las clases de biología, dado su carácter pseudocientífico, y acuñó el movimiento como un "dogma religioso".
A diferencia de los creacionistas, el Diseño Inteligente asegura que su teoría es agnóstica, lo que les otorga una ventaja crucial sobre el creacionismo, al facilitarles el potencial acceso a las clases de ciencia, donde aspiran a echar por tierra el darwinismo.